Comunicación con Ballenas con IA: el Increíble Proyecto que Descifra su Lenguaje en 2026

Comunicación con ballenas con IA: la historia de un proyecto que intenta hablar con el animal más grande del planeta

Las ballenas jorobadas componen canciones que duran horas, evolucionan a lo largo de semanas y se sincronizan entre individuos que nunca se han visto. Los cachalotes producen clics en patrones tan complejos que los investigadores llevan décadas intentando entender si contienen información equivalente al lenguaje humano. En 2023, un proyecto llamado CETI decidió que era hora de aplicar inteligencia artificial a ese problema, con el objetivo más ambicioso que se ha planteado en la comunicación con ballenas: descifrar el sistema de comunicación de los cachalotes antes de 2030 y, eventualmente, responderles.

Qué es CETI y por qué los cachalotes

CETI son las siglas de Cetacean Translation Initiative. Es un proyecto científico interdisciplinar que reúne a biólogos marinos, lingüistas computacionales e ingenieros de inteligencia artificial de instituciones como Harvard, el MIT y la Universidad de Haifa, con el objetivo específico de construir el mayor corpus de comunicaciones de cachalotes jamás recopilado y usar modelos de aprendizaje profundo para encontrar estructura en esos datos.

Los cachalotes producen clics en una frecuencia y complejidad que los hace especialmente interesantes para el análisis de inteligencia artificial. Sus vocalizaciones, llamadas codas, son series de entre 3 y 40 clics que se repiten con variaciones, en combinaciones que los investigadores han observado que varían según el contexto social, el individuo y el grupo familiar. Es, al menos en apariencia, una estructura con elementos que la lingüística computacional reconocería como candidatos a unidades de significado.

El corpus de comunicación con ballenas más grande de la historia

Para entrenar un modelo de inteligencia artificial capaz de encontrar estructura en las codas de los cachalotes, CETI necesita datos. Muchos datos. El equipo ha desplegado sistemas de hidrofonos autónomos alrededor de la población de cachalotes del Caribe oriental, frente a las costas de Dominica, con el objetivo de recopilar más de 4.000 horas de grabaciones de 400 individuos identificados durante cinco años.

Cada coda grabada se etiqueta con información de contexto: qué individuos estaban presentes, qué comportamiento se observó simultáneamente en la superficie, si había crías en el grupo y cuál era la actividad aparente de la familia en ese momento. Esa información contextual es lo que permitirá al modelo de inteligencia artificial buscar correlaciones entre estructura acústica y situación social.

Puedes seguir el progreso del proyecto y explorar los datos de grabación disponibles en el portal oficial de Project CETI, que publica actualizaciones periódicas sobre sus hallazgos y metodología.

Lo que la comunicación con ballenas ya ha revelado

Los análisis preliminares de los datos recopilados han encontrado algo que los investigadores no esperaban con tanta claridad: las codas de los cachalotes tienen una combinatoriedad que recuerda a los fonemas humanos. Los mismos clics individuales aparecen en distintas combinaciones, las mismas combinaciones aparecen en distintos contextos, y existe un repertorio de codas que varía entre grupos familiares de una forma que sugiere algo parecido a dialectos.

Un estudio publicado en Nature Communications en 2024 por el equipo de CETI encontró que el sistema de codas tiene más complejidad y más capacidad de variación de lo que los estudios anteriores habían documentado, con propiedades estructurales que los modelos de lingüística computacional clasifican en niveles de complejidad comparables a los de ciertos sistemas de comunicación humana conocidos.

El desafío de responder: no solo entender sino hablar

El objetivo final de CETI no es solo descifrar las codas. Es responder. El equipo trabaja en el desarrollo de sistemas de síntesis de sonido submarino que puedan reproducir codas generadas artificialmente con la calidad y el timbre suficientes como para que los cachalotes no las rechacen como ruido no biológico.

Si en algún momento un cachalote responde a una coda generada por IA de una forma que sugiere que ha interpretado su contenido, ese momento será uno de los más importantes de la historia de la comunicación interespecies. Y si no ocurre, el proyecto habrá igualmente producido el corpus de datos más completo sobre comunicación de cetáceos que existe, con valor científico independiente de ese objetivo final.

Para más contexto sobre cómo la inteligencia artificial se aplica al estudio de la inteligencia animal, en ExplicaIA tienes un artículo sobre inteligencia de los pulpos con IA donde encontrarás otra perspectiva fascinante sobre la cognición no humana.

La urgencia: los cachalotes están amenazados

Los cachalotes están clasificados como especie vulnerable. Las colisiones con barcos, los enredos en artes de pesca y la contaminación acústica del océano por el tráfico marítimo representan amenazas reales para su supervivencia. Descifrar su comunicación no es solo una curiosidad científica: podría proporcionar información sobre cómo afecta el ruido humano a su comportamiento social y reproductivo, con implicaciones directas para las políticas de conservación marina.

En ExplicaIA seguimos de cerca la comunicación con ballenas con IA, porque si CETI consigue su objetivo, no estaremos solo ante un logro científico. Estaremos ante el primer momento en que la humanidad mantiene una conversación con otra especie que ha evolucionado la inteligencia de forma independiente y durante mucho más tiempo que nosotros.